Qué recibes
Mapa editorial
Preguntas priorizadas por intención, mercado y etapa de compra, asignadas a páginas existentes o nuevas.
Fichas de contenido
Objetivo de cada página, estructura, información necesaria, fuentes, enlace interno y acción esperada del visitante.
Contenido dentro del alcance
Textos para las páginas acordadas: servicios, categorías, comparativas, preguntas frecuentes o casos con autorización y datos reales.
Guía de consistencia
Nombre de marca, descripciones de oferta, mercados atendidos y criterios para mantener esos datos alineados. Recomendaciones de datos estructurados cuando sean pertinentes.
Cómo comprobamos la entrega
- Cada pieza responde a una pregunta identificada y tiene una función clara en el recorrido de compra.
- Las afirmaciones comerciales tienen una fuente, una validación del cliente o se eliminan.
- El contenido precisa cobertura, condiciones y límites relevantes sin inventar capacidades.
- Los datos estructurados propuestos corresponden con la información visible y el tipo de página.
- El responsable del negocio aprueba los hechos antes de publicar; la publicación se verifica si está incluida.
Cómo colaboramos
Extraer conocimiento
Trabajamos con tus responsables de negocio para identificar información útil y demostrable.
Redactar y validar
Entregamos las piezas acordadas y resolvemos observaciones dentro del ciclo de revisión definido.
Publicar y mantener
Coordinamos la entrega a tu equipo e identificamos qué información debe revisarse cuando cambie la oferta.
El alcance editorial determina las piezas, mercados, revisiones e implementación. No fabricamos reseñas, casos, certificaciones ni comparativas sesgadas. El contenido y el marcado no garantizan selección por una plataforma de IA.
Preguntas frecuentes
¿Necesito crear muchas páginas nuevas?
No necesariamente. Primero identificamos qué puede resolverse mejorando páginas existentes. Una página nueva debe responder a una necesidad concreta y aportar información útil.
¿Basta con traducir mi sitio para otro país?
Revisamos si el mercado cambia el vocabulario, la cobertura o las condiciones de compra. La adaptación se justifica por diferencias reales; no por multiplicar páginas.